Muchos clientes me dicen lo mismo, que su perro/gato es puro nervio, que tiene TDH, que les da miedo el clic de la cámara e incluso que se matan entre ellos cuando intentan ponerlos juntos en la misma foto.
Por eso, si no conseguimos ninguna foto, o si no te gusta ninguna fotografía, no pagas nada. Te llevas la experiencia de haber disfrutado una sesión de fotos con tu perro o gato.
Además, el dinero abonado en la reserva, se te devolverá.